Archivos para Abril, 2008

Diada de Sant Jordi

La elección del día 23 de abril como día del libro, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616, aunque realmente no fuese en el mismo día.

La propuesta fue presentada por la Unión Internacional de Editores a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. El 15 de noviembre de 1995 la Conferencia general de UNESCO aprobó la propuesta en París, a partir de lo cual el 23 de abril sería el “Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor”.

Alfonso XIII firmó un Real Decreto el 6 de febrero de 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, que se celebraría en la fecha que entonces se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubre. La idea original fue del escritor Vicent Clavel Andrés,proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro. La celebración arraigó rápidamente en Barcelona y se extendió por toda Cataluña, aunque el propósito oficial se fue diluyendo poco a poco al coincidir con el día del santo Patrón, conocido como Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge), mientras en otras zonas la fiesta se mantenía con escasa importancia o incluso desaparecía. Con el tiempo se hizo tradicional en Cataluña el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas en esa fecha, convirtiéndose en una de las jornadas populares más celebradas. Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro.

 

En Cataluña la Diada de Sant Jordi, es el día de los enamorados, en el cual las personas intercambian y regalan rosas y libros a su pareja y personas queridas. Se cree que la tradición de regalar en esta fecha una rosa a la mujer amada se remonta probablemente hasta el siglo XV. La rosa va acompañada de una senyera y una espiga de trigo. El color rojo de la rosa simboliza la pasión, la senyera al patrón de Cataluña y la espiga de trigo representa la fertilidad.

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De la obra faraónica al faro turístico

La Ciutat de les Arts i les Ciències nació de una idea socialista denostada por el PP

En 1989, Joan Lerma, entonces presidente de la Generalitat, asumió la idea de José María López Piñero, catedrático de historia de la ciencia de la Universitat de València, de construir un museo científico en los terrenos del Jardín del Turia que lindaban con el Camino de las Moreras. Lerma encargó a Antonio Ten, miembro del departamento universitario que dirigía López Piñero, la creación de un equipo que articulara el proyecto, del que formaría parte Francisco Rivas, Joaquín Azagra, Antonio Aguilella, Bernardo Celda o José Luis Valdés, entre otros. Aquel equipo visitó espacios de similares características en Múnich, Canadá o Londres y elaboró un proyecto de evidente cariz pedagógico: un átomo serviría de guía al visitante para mostrarle todas las facetas de la naturaleza. “Era una idea global, que pretendía tocar todos los aspectos de la ciencia”, recuerda Azagra.

El museo iba a ser el centro a partir del cual giraría un complejo, mitad cultural, mitad turístico, que iba a servir para “hacer de Valencia un lugar emblemático”, según expresó el propio Lerma en la presentación de las obras, dos años después. La Ciutat de les Ciències, que era el nombre que el Consell daba a la iniciativa, constaba de una torre de comunicaciones de 370 metros de altura -la tercera más alta del mundo en aquellos momentos-, un planetario y el museo de carácter científico cuyo contenido había coordinado Ten. El coste total de las obras se estimaba en unos 25.000 millones de pesetas, unos 150 millones de euros.

Aquel proyecto provocó, desde el principio, el recelo de la oposición. El PP vio en la Ciutat de les Ciències, una “obra faraónica”, que sólo serviría para hinchar el ego de los socialistas, impulsores de la iniciativa. La torre de comunicaciones fue el principal blanco de las críticas e incluso un diario local de corte derechista llegó a publicar que la altura del pirulí podía poner en peligro la seguridad de los aviones que aterrizaban diariamente en el aeropuerto de Manises. Sin embargo, la obra siguió los cauces legales para su construcción: en mayo de 1991, el Consell aprobó la cesión de terrenos, cuatro meses después presentó el proyecto diseñado por Santiago Calatrava y, a finales de aquel año, dio luz verde a la constitución de una empresa pública que sirviera de puente para las concesionarias de las obras. Las obras se iniciaron a finales de 1994.

La intrahistoria de aquel proyecto es, sin embargo, diferente. El equipo que había diseñado el museo no vio con buenos ojos la forma en que Santiago Calatrava concebía el edificio. “Calatrava quería luz donde el equipo de diseño había pensado en oscuridad”, dice una fuente cercana al grupo de ideólogos del museo. Tantas eran las divergencias que, en el momento de la presentación de la maqueta, “no había nada para rellenarla”, explica la misma fuente. Las disensiones no eran solo con Calatrava. La Consejería de Economía y Hacienda tenía una visión distinta de lo que tenía que ser el proyecto, que era “mucho más realista”, reconoce Azagra.

Con las obras adjudicadas y los fundamentos de la torre construidos, el PP accedió a la Generalitat y no tardó en detener el proyecto. José Luis Olivas, consejero de Economía y Hacienda, ordenó, el 5 de diciembre de 1995, la paralización de las obras y anunció que el gobierno autonómico rediseñaría la Ciutat de les Ciències “con una filosofía distinta”. Tras cuatro meses de agria polémica, en los que surgieron iniciativas de lo más pintorescas, desde la edificación de la zona hasta la sustitución de la torre por un surtidor de agua que fue bautizado por los medios como “el chorrito”, el Consell decidió retomar el proyecto de Calatrava.

La redefinición del complejo añadía el arte a la ciencia para conformar la Ciutat de les Arts i les Ciències, que mantenía dos de los edificios proyectados por el gobierno de Lerma (el museo de las ciencias y el planetario), sustituía el icono de la iniciativa socialista, la torre, por un palacio de la ópera y añadía un nuevo elemento: un parque oceanográfico. Calatrava rediseñó su trabajo inicial y, el 20 de junio de 1996, presentó su segundo proyecto, en el que él se haría cargo del diseño de tres de los edificios: L’Hemisfèric en forma de ojo humano, el Palau de les Arts, al que un periodista acuñó como “Mazinger” por su similitud con el personaje de un cómic manga japonés, y el Museu de les Ciències. El mexicano Félix Candela, uno de los maestros del arquitecto valenciano, elaboraría el del Oceanogràfic. Después de dos años paradas, las obras se reanudaron en 1997.

El 21 de abril de 1998 abrió sus puertas al público L’Hemisfèric. 11 meses después, con unas elecciones en puertas, el presidente Zaplana inauguró el Museu de les Ciències Príncipe Felipe, pese a que las obras no estaban terminadas y hubo que esperar 20 meses para que se abriera al público. El 12 de diciembre de 2002, abrió L’Oceanogràfic, el mayor acuario construido en Europa. Y el 8 de octubre de 2005 la obra total se culminó con la apertura del Palau de les Arts, que perdió su condición inicial de sede de la Filmoteca para convertirse en un teatro de ópera cuyo diseño es muy similar a otro edificio de Calatrava: el Tenerife Opera House.

La mitad de la “obra faraónica” que proyectó la administración Lerma se ha erigido, en 10 años, en el principal faro turístico de Valencia, como expresaba Gerardo Camps, vicepresidente segundo del Consell y presidente del consejo de administración de la Ciutat de les Arts i les Ciències el pasado febrero: “Conlleva una contribución anual en torno a los 144,7 millones de euros de renta generada, que contribuyen a una generación y mantenimiento de 5.708 empleos”. 10 años después, la imagen de Valencia en el mundo es la de un complejo turístico y cultural cuya historia ha estado trufada de polémicas e improvisaciones.

Publicado en el País el 24/04/2008

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Mi pequeño homenaje

Setenta y siete años después de la proclamación de la II República, miles de personas hoy rendimos homenaje a las personas que lucharon por unos ideales, por un progreso y sobre todo por un sueño. Un sueño que en la actualidad para miles de españoles es un orgullo recordar.

Sé que muchas personas que lean este post pensaran que la memoria histórica de los jóvenes que hoy estamos rindiendo homenaje no alcanza ni de lejos aquella época.

La memoria esta en todos nosotros, falta que se quiera recordar o que no, eso depende de cada persona. Mi persona si quiere recordar, recuerda en historias que me contaron mis abuelos, que como es obvio, vivieron una guerra desde el bando republicano, por lo tanto las historias que se han transmitido en mi familia de generación en generación cuentan los duros momentos que pasaron los “rojos” en la guerra, la post-guerra y sobre todo en la dictadura de Franco.

 

Recuerdo con impotencia las historias que me contaron, eran historias tristes y sobre todo con dolor y rencor por comulgar con unos ideales contrarios a un régimen, pero por otra parte esas historias me hacen creer en unos ideales firmes, a defender una visión diferente.

 

Hoy recuerdo con orgullo esas historias, a esas personas y sobre todo rindo homenaje a los que murieron luchando en una guerra defendiendo un modelo de estado, murieron en campos de concentración después de esa guerra o vivieron una dictadura con miedo. Entre esas personas esta  mi familia, una familia que nos contó las realidades de la época que vivieron ocultos en la clandestinidad o siempre señalados por ser diferentes. Si algo hemos aprendido de esas historias es a defender la igualdad, el progreso y a querer y creer en los principios de una Constitución.

 

No sé si algún día la III República llegara, pero sí que se seguro que la II no se borrara nunca de nuestros recuerdos y que año tras año cada 14 de Abril seguiremos rindiendo homenajes a las personas que hoy se merecen todos mis respetos.

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Los niños hacen lo que ven…

Tengamos una influencia positiva en ellos.

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Lo que hay que leer

El siglo XXI se consagra como la era de internet, la mayoría de los españoles tenemos un ordenador con conexión a internet, o bien en casa o bien en el lugar de trabajo y los ratos que antes pasábamos paseando, leyendo, con amigos… ahora los pasamos cara el ordenador indagando por la red, o como dice el argot internauta; navegando.

Internet tiene un amplio abanico de opciones que los usuarios podemos o no podemos utilizar, ¿qué levante la mano la persona que no tenga un correo Hotmail? O ¿que levante la mano la persona que nunca ha buscado algo en Google? Pues ahora la moda de internet va mas allá, ahora llegan los blogs, esas (y esta)  páginas personales que la mayoría de internautas tenemos para contar nuestras vivencias, exponer un artículo de opinión propio, crear uno sobre tu músico favorito o sobre tus actores favoritos…miles de temas pueden ocupar un blog en la actualidad.

La mayoría de los políticos, agrupaciones o de las personas vinculadas a la vida política tienen su propio blog y como no, en campaña las diferentes agrupaciones crearon un blog sobre su candidat@. Pues bien los militantes del PP aun van mas allá,  han creado un blog para apoyar a la que ellos creen que es la candidata para la presidencia de su partido, la Señora Esperanza Aguirre. El blog no tiene desperdicio, ya que para presentar a Esperanza como la number one del PP, no dejan sano a ninguno de los populares que el señor Rajoy ha integrado en su equipo. ¡¡Ni la persona más anti-PP del mundo en sus mejores momentos insulta de esa forma a los genoveses!!Lo que hay leer…

aqui os dejo la dirección del blog: http://www.esperanza2012.com/

Saluditoss!!!!

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