Mayo del 68

El 22 de marzo de 1968, un grupo de intelectuales formado por artistas y, sobre todo, por universitarios ocuparon el edificio principal de la Universidad de Nanterre, en París. Protestaban por el arresto de seis miembros del Comité Nacional de Vietnam. Era el preludio de una revolución anunciada. En las semanas siguientes los estudiantes y los obreros parisinos inundaron las calles con sus consignas revolucionarias y con ansias de cambio.

 

Si la toma de la Universidad fue la mecha, el aburrimiento fue el combustible: “No queremos un mundo donde la garantía de no morir de hambre supone el riesgo de morir de aburrimiento”. ¿Pero cuál fue la chispa que hizo que todo explotara? Algo que nadie esperaba: un partido de fútbol. Los estudiantes se rebelaron contra la autoridad y contra la segregación entre sexos porque querían ver un partido de fútbol y la única televisión que había estaba en una residencia femenina de estudiantes universitarias. La última revolución burguesa del siglo XX estallaba por un partido televisado de fútbol, pero, ¿cuál fue su significado?

Podríamos encontrar los precedentes en cualquier parte, desde los principios autogestionarios surgidos de la Comuna de París, las guerrillas latinoamericanas, el Che Guevara, muerto un año antes en Bolivia, o simplemente la falta de adaptación al consumismo y capitalismo que iba consolidándose a lo largo de la Guerra Fría.

Pero, sin duda, hay dos momentos muy cercanos en el tiempo que influyeron de manera decisiva en los jóvenes franceses que más tarde se convertirían en los revolucionarios de mayo del 68 en París:

Primavera de Praga: Se llamó así al periodo comprendido entre el 5 de enero y el 20 de agosto de 1968 en el que se intentó realizar un aperturismo y un intento de liberalización política en Checoslovaquia, y que culminó con la invasión de la URSS.

‘Cuando Francia se aburre’ (‘Quand la France s’ennuie’. Le Monde, 14 de febrero de 1968 [en Francés]): El veterano periodista Pierre Viensson-Ponté contemplaba, impotente, el hastío y la falta de acción de la sociedad francesa de la época, en especial de los jóvenes. El artículo representó una sonada provocación que incitaba claramente a la acción social.

Cronología

1 de mayo: Miles de personas se manifiestan desde la Bastilla celebrando el Día del Trabajo. Al día siguiente, las aulas de Nanterre son ocupadas.

3 de mayo: La policía cierra las puertas de la Sorbona y detiene a más de 600 estudiantes varones. Cuatro de ellos son condenados a penas de dos meses de cárcel.

8 de mayo: Los estudiantes realizan un desfile pacífico por el Barrio Latino, que se disuelve a las pocas horas. Muchos pensaron que todo había terminado. A los dos días, las mismas calles se convierten en un campo de batalla.

14 de mayo: El socialista François Mitterrand dirige el debate de la moción de censura un día más tarde de que la Sorbona fuera ocupada. «¿Qué han hecho por la Universidad?”, se pregunta.

15 de mayo: Las revueltas sociales se radicalizan. Los estudiantes toman el Teatro Odeón. Al día siguiente los obreros de la Renault ocupan la fábrica y secuestran a su director. Poco después los trabajadores toman los astilleros del Sena.

19 de mayo: El célebre escritor Jean Paul Sartre, que apoyó a los manifestantes, aparece en escena aclamado por la multitud. Se empieza a racionar la gasolina.

23 de mayo: La Sorbona decide manifestarse y comienza una batalla campal en las calles de París, en la que un estudiante pierde la vida. De Gaulle plantea la reforma de la Universidad.

25 de mayo: El primer ministro, Pompidou, negocia un aumento del 35% del salario mínimo y el 10% del conjunto de los salarios. Dos días más tarde, El Secretario General de la CGT ratifica el acuerdo.

29 de mayo: Dimite el Ministro de Educación y De Gaulle huye de Francia. Regresa al día siguiente y disuelve las Cortes.

12 de junio: se prohibieron todas las manifestaciones, se disuelven los grupos de izquierda por decreto y, cuatro días más tarde, la Sorbona reanuda las clases.

23 de junio: Se celebran elecciones anticipadas y la izquierda se da un batacazo. La revolución ha terminado.

 Los símbolos revolucionarios

Son muchos los lemas, consignas e imágenes que inspiraron a los revolucionarios parisinos. Algunos han pasado a la historia:

“Il est interdit d’interdire” (Prohibido prohibir): Representa las ansias de libertad de los jovenes franceses en aquella época, cansados de los tintes autoritarios que estaba tomando el régimen de De Gaulle. Prohibido prohibir pensar, imaginar, actuar…

“L’imagination au pouvoir” (La imaginación al poder): Ahora es una frase hecha, pero en 1968, esta frase que Jean Paul Sartre dijo a los dirigentes estudiantiles -«Ustedes llevan la imaginación al poder»- significó el poder de las ideas de los estudiantes, de la juventud, en contraposición a las ideas estancadas de la generación anterior.

“Soyez réalistes, demandez l’impossible” (Seamos realistas, pidamos lo imposible): La inspiración de mayo del 68 era claramente izquierdista. Los revolucionarios pedían la «utopía» y se rebelaban contra un sistema único que provocaba malestar, y por el empeoramiento de la situación económica que se vivía en esos años entre la clase obrera europea.

Históricamente se considera que el movimiento de mayo del 68 fracasó como revolución ya que no fue capaz de conseguir una transformación radical del panorama político y social de la época. Sin embargo, son muchos los que piensan que lo ocurrido en esos días transformó, de alguna forma a la sociedad francesa, introduciendo nuevos valores y derechos. Algo de verdad deben tener estas afirmaciones cuando el propio presidente francés, Nicolás Sarkozy, ha llegado a decir que es necesario acabar con el «espíritu de mayo del 68». Para él, la revolución ha dejado como herencia unos valores en los que “todo vale”. El respeto por los derechos de la mujer y los trabajadores, son algunos de los valores heredados del movimiento del 68.

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